lunes, 8 de marzo de 2010

Sucesos de un 8 de marzo


Ocho y media de la mañana: preparando los tuppers con la comida china que sobró del domingo "joder, cómo huele a chino" (comida china para ser exactos).

Diez de la mañana: llegando a la uni como un cubito subiendo las interminables escaleras y con el olor a comida china como una nueva marca de desodorante "voy a potar". Y luego en mi mundo pensando: "parece que va a llover", "parece que nieva", "vaya que si nieva".

En clase: el mismo profe interrumpiendose "com neva", al cabo de un rato, "com neva... per on anava? ah sí!" y al cabo de un rato más "sí noies, està nevant" y seguíamos mirando por la ventana. Curiosa la forma en la que perdemos el tiempo. Y yo maldiciéndome por haber cogido la comida china en vez de hacerme un bocata "sí chicas, huele a comida. Yo huelo a comida" (qué vergüenza...).

A segunda hora: el profe intentando motivar al personal como un niño hiperactivo con trastornos de personalidad narcisista "miradme, miradme a mí". Chistoso el hombre (tampoco le hacíamos mucho caso). Y yo a lo mío (como no) "apesta...".

A tercera hora: aburrida aburrida y aburrida, las compañeras "ui como huele a comida no?" "Sí, coño! Soy yo!" (mi yo interior).

Y cuando por fin me dirijo a comer (no con muchas ganas por que a ver, siendo sincera, después de oler a china (entiéndase como comida y no como persona, no vayamos a faltar al respeto a nadie) ¿a quién le apetece comersela? a mí no, seguro; ¿y qué me encuentro? que la salsa ha bañado mis dosieres de japonés, mi estuche de las gafas, mi monedero, y claro está, la mochila. msn##aio?!cf mhd#iuh#nsudc¿isoe dufsh!?ou#gchziosa!!!!!!!!!!!!!!!!! .........
Venga a sacar rollo de papel de váter para limpiar el estropicio (el olor de la comida chica rivalizando con unos baños públicos.... oler para creer). Bueno, la cuestión es que como y me voy a los ordenadores.

Llamada de Celia "que no se si voy a japonés" (claro, nevando y en casa calentita ¿a quién le apetece?) y yo optimista "que si el metro va, yo voy" que lista yo... !¿y si renfe no va, cuando vuelves a casa Yuri?! Nah, después de mucho debatir y de que nos echaran de clase (por que nieva muucho) decido irme a mi casa (clarísimo vamos).

Salgo y bajo las escaleras del campus como si una peli de alta tensión (límite vertical pero con escalones) ¿me caigo, no me caigo? haciendo fotos (¡porque había que hacer fotos!) y llegando al metro, que sí que iba.

Llego a renfe y milagro de los milagros: funciona! Pasa un tren a hospitalet (como no...) y se oye una voz de mujer: "les vies bla bla bla queden interrupudes pel temporal bla bla bla" Yuri no vuelve a casa.

Asqueada, hago lo que toda chica universitaria perezosa y con un mal día hace: llamar a papá.
Mi padre que no lo coge porque se está echando la siesta de su vida. Por fin lo coge y quedamos en el eroski, a lo que vuelta a coger el metro.

En el metro: una chica me dice "eh se te ha caído esto" y yo "NOOOOO!!! MI POMPÓN DEL MÓVIL!! (voz interior), dentro del metro, un desalmado me engancha el pelo en no sé que coño era eso (no tengo ojos en la nuca) y me arranca pelos, tacos y mi dignidad (la gente de alrrededor flipando) ¡una peluca no cuesta tanto ostia! .......... Hago transbordo y por fin llego a Cornellá.

Bajando hacia el eroski: casi ostia, nieve en el ojo (¡¡y llevo gafas!!), casi ostia otra vez, un tio haciendo una polla con la nieve (qué cultos y originales somos) y qué falta me hacen ahora unos esquís. Total que llego, pierdo el tiempo un rato hasta que me recogen (toda yo copito de nieve) y vamos a buscar a mi madre al curro para irnos todos a casa.

Llegamos al portal, bajamos yo y mi madre y "ui, te has librado de que te cayera la nieve del coche encima, debe ser tu día de suerte" (ja-ja-ja) y de repente el viento se irrita (no le gusta mi sarcasmo) y agita los árboles bajo los que estamos y ¡viva la nieve! Yo corriendo para entrar en casa y mi madre con pasitos de abuela que le da cosa si se resbala, y yo que vuelvo (total ya que más me da) y la ayudo a entrar. Uff, estoy cansada.

~Yuri desu~